Capacitación: del gasto a la inversión

Viernes 30 de Marzo del 2012

trabajo-escribir.JPGMuchas veces se abordan las capacitaciones sin una planificación estratégica, que acompañe los objetivos generales de la empresa. La meta debe ser la resolución de problemas críticos y el impacto positivo en el negocio. “Todo muy lindo, pero… ¿Cómo medimos el retorno de la inversión?”, pregunta el CEO de una empresa al director de Recursos Humanos que propone un programa de capacitaciones para mejorar el desempeño de los empleados. Esta consulta tan frecuente muchas veces encuentra como respuesta un silencio desconcertante. En la mayoría de los casos, las capacitaciones son abordadas desde un enfoque superficial y generalista, carente de una planificación estratégica que resuelva en última instancia problemas críticos y de impacto directo en el negocio.

El desafío es desarrollar una óptica profunda y hermanada con la estrategia de la empresa.

Para lograr esa mirada integral es recomendable considerar dos variables: 1) Que la capacitación tenga una relación estrecha con la gestión del talento. 2) Que el proceso de capacitación sea implementado de principio a fin, con todos los pasos correspondientes y un seguimiento minucioso. En relación al primer punto, la gestión de talento es una de las preocupaciones más recurrentes de las empresas que operan hoy en Argentina, en un escenario de buenos índices de ocupación y escasez de recursos calificados.

La capacitación, entonces, no sólo debe involucrar a aquellos empleados que se desempeñan en funciones con incidencia en aspectos críticos del negocio; sino que funciona también como una forma de preparar/ entrenar en nuevas tareas a los empleados que ya son parte de la nómina.

De este modo la empresa ahorra tiempo y costos. Distintos estudios comprueban que un profesional tarda aproximadamente seis meses en adaptarse por completo a su nuevo trabajo. En contraposición, quien ya es parte de la empresa suele desenvolverse con mayor rapidez y naturalidad. Ese es un punto a favor, medible y cuantificable, vinculado al retorno de la inversión.

En síntesis, es mucho más fácil generar el talento desde adentro, en vez de salir a buscarlo afuera. Con respecto al segundo punto, es imprescindible que la implementación de las capacitaciones sea completa.

Durante la segunda guerra mundial, se creó en Estados Unidos el método de los 4 pasos para los trabajadores de las industrias bélicas. A pesar del tiempo transcurrido desde entonces, aún el método tiene vigencia para capacitar a los trabajadores dentro de las empresas. A continuación se presenta, en forma sucinta, el desarrollo de este método: 1.Preparar al trabajador: hacerlo sentir a gusto, despertarle interés. 2. Demostrar el trabajo: explicar, mostrar e ilustrar la tarea, recalcando los puntos clave. 3. Poner a prueba al trabajador. 4. Observar y corregir al trabajador en la práctica. Si bien estos pasos son simples y fáciles de cumplir, la mayoría de las capacitaciones fallan en el último punto. Como consecuencia, muchos directores de Recursos Humanos tienen dificultad para medir el éxito y el retorno de la inversión. Alinear ese trabajo a la política de gestión del talento, junto con el correcto seguimiento de la capacitación realizada, son dos pasos para que el resultado cambie. De esta forma, ya tendremos una alternativa cuando el CEO pregunte: “Todo muy lindo, pero… ¿Cómo medimos el retorno de la inversión?”.

de MATERIABIZ

Por Alejandra Salinas Directora de Alejandra Salinas & Asociados

¿Cómo convertirse en un candidato irresistible?

Jueves 23 de Febrero del 2012

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Permanecer atractivo como profesional no es una tarea fácil, ya que el mercado laboral es cada vez más exigente. El continuo desarrollo de habilidades es clave para permanecer vigente.

Mantenerse atractivo para los negocios significa hacer de usted mismo un perfil indispensable para su empleador actual o un candidato irresistible para un puesto. Se trata de un compromiso constante de aumentar sus destrezas y conocimientos con el fin de mantenerse competitivo y en una posición fuerte para postular a puestos de trabajo en contextos diferentes de mercado.

Los profesionales deben conservar sus habilidades actualizadas, lo que constituye la mejor forma de mantenerse al corriente en el mercado. El aprendizaje frecuente demuestra el compromiso del trabajador de progresar día a día. Se pueden ganar nuevas destrezas y conocimientos por medio de la formación interna, a distancia, cursos en línea, talleres y conferencias. Centrar su desarrollo en la adquisición de habilidades transferibles (liderazgo, comunicación o tecnología, por ejemplo) es una inversión inteligente en caso de tener la necesidad futura de diversificar su carrera.

Un buen profesional debe saber identificar las posibles brechas que podría enfrentar para posicionarse como un empleado de alto valor, además de alinear sus capacidades con los planes de su empresa, así como las de los potenciales empleadores.

Mantener un Curriculum Vitae actualizado es primordial, haciendo hincapié en los logros y capacidades recientes para poder actuar sobre las oportunidades que puedan surgir. Siempre es necesario conservar muestras de los mejores trabajos y actualizar el CV con ejemplos tangibles de logros, como la ayuda que ha prestado el talento en la mejora de los procesos de negocio o su contribución al balance final de su anterior empresa. Este tipo de registro también indica el valor que puede aportar al trabajo para el cual postula.

Por la constante evolución del mercado laboral es necesario mantener una mente abierta y flexible en cuanto a las preferencias de trabajo. De esta forma, se abre un mundo de oportunidades de empleo adicionales.

Las redes de contactos son una buena manera de buscar empleo y una excelente herramienta de desarrollo profesional. En este sentido, resulta de suma importancia asistir a reuniones de asociaciones profesionales, eventos y conferencias. Esto también facilita la construcción de una reputación como un profesional valorado y con amplios contactos.

Las redes ayudan a mantenerse al tanto cuando se presenten oportunidades, dentro o fuera de su empresa. Entre más gente lo conozca, existen mayores oportunidades de que un consultor escuche su nombre.

Estar constantemente informado es de suma importancia para anticipar las habilidades que los empleadores solicitan actualmente y en el futuro. Esto se logra mediante la lectura de revistas especializadas, investigaciones de la industria, Internet y de los anuncios de empleo.

Estar al tanto de las novedades y oportunidades de la industria es un fuerte indicador sobre el tipo de habilidades demandadas por el mercado en la actualidad.

Por Ezequiel Palacios*

Extraído de MATERIABIZ

Entrevista laboral, algo está cambiando

Viernes 23 de Diciembre del 2011

 

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Las entrevistas laborales generan  cierto nerviosismo y temor, ya sea porque no siempre se logra expresar  todo lo que se desea o lo que uno cree más  conveniente,  o por pensar que algo que podamos  decir nos puede perjudicar  y ser descalificado.

Es fundamental mantener la calma  y saber que  el selector es una persona  entrenada y experimentada , por lo cual será  capaz  de generar comodidad  y crear   un ambiente de confianza y seguridad.

Obviamente que en primer lugar, se evalúan  todos los aspectos posibles, desde la presentación del  CV,  teniendo en  cuenta su diseño,  nuestra   formación, antecedentes,  referencias laborales y nuestros objetivos.

Se  busca relevar la mayor cantidad de información sobre nuestro pasado, con el propósito de tener de una imagen actual y estimar posibles comportamientos futuros.

Pero   actualmente,  las  entrevistas laborales han  pasado de ser una dramatización, donde cada actor desempeñaba su papel de acuerdo con un libreto pre establecido, a un espacio donde el candidato  debe intentar demostrar sus habilidades para un determinado cargo.

Por lo general el entrevistado sabía cuáles eras las preguntas posibles,  por lo cual tenía ya unas respuestas preparadas que sólo demostraban su capacidad de retención, es decir su memoria. Una entrevista tradicional se basaba fundamentalmente en el CV del postulante y el entrevistador iba formulando algunas preguntas para completar la información. Luego aquello de debilidades y fortalezas, convirtiendo la entrevista laboral en una suerte de ping pong, con preguntas estandarizadas y respuestas memorizadas.

Hoy un buen selector sabe de la importancia de realizar una  entrevista en función de una temática central, formulando preguntas concretas sobre participaciones o desempeño anterior del candidato. Se trata  además de poner en funcionamiento la creatividad, al servicio de una situación real o hipotética.

El entrevistador puede presentar una problemática concreta sobre el tema sobre el que le interesa indagar.  Se convierte en una simulación  en la que el postulante, debe ponerse en posición, asumir un rol   y desarrollar las  posibles acciones en una situación de trabajo. Por ejemplo para tomar un vendedor se presentará un producto que el candidato deberá intentar vender, y desplegar sus aptitudes y actitud ante la tarea.

Esta técnica requiere de una participación activa del candidato, entonces el entrevistador tendrá mayores posibilidades de evaluar si está calificado para el cargo; viéndolo hacer un trabajo concreto, en función del puesto a cubrir.

En síntesis, la forma de realizar una entrevista laboral  ha cambiado, los selectores  han variado el  enfoque, propiciando oportunidades para que el candidato  ponga en juego  sus condiciones personales y profesionales, para el puesto que se intenta cubrir. La idea fundamental es tener claro que no existe una persona ideal para cada puesto, aunque sea muy capaz, sino que todo depende de poder reunir las condiciones para desarrollarnos en un determinado puesto. Eso, es lo que hay que demostrar.

Lic.Liliana Rita Moreno

Recursos Humanos y contenidos

Buscojobs

Tres puntos concretos para ir haciendo más humana a tu empresa u organización

Martes 8 de Noviembre del 2011

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“Si la estructura y organización de una empresa compromete a la dignidad humana, disminuye el sentido de responsabilidad de las personas o les roba la oportunidad de ejercer iniciativa personal, entonces tal empresa es injusta - sin importar cuánta riqueza produce o como la distribuye”.


Cuando instrumentalizamos directamente a otros con quienes trabajamos a diario, asignándoles labores que los harán, como decía Adam Smith, “tan estúpidos como es posible que una criatura humana se vuelva”, se hace mucho más fácil pagarles salarios injustos o negarles cualquier participación en la propiedad de la compañía. (Adam Smith, padre de la Economía).


Estas formas de malos tratos van juntas, y son consistentes con tratar a los trabajadores como si fueran inferiores a las máquinas (Howard Rosenbrock).


Todavía es posible una forma más insidiosa de vicio: Se asemeja a la sugerencia de Adam Smith de que los trabajadores que han sido atontados por horas de esfuerzo repetitivo pueden restablecerse de algún modo mediante el acceso a la educación, separada del trabajo. 

Una empresa podría pagarles muy bien a sus trabajadores (como lo hizo Henry Ford con su revolucionario salario de 5 dólares al día), e incluso podría ofrecer a sus empleados participación en la compañía, pero si sus condiciones de trabajo o sus políticas de operación son un insulto a la humanidad misma de sus empleados, difícilmente los beneficios monetarios podrían ser considerados una compensación justa.  La pérdida o frustración de bienes excelentes no puede restituirse en la moneda de bienes básicos (Michael Naughton).


En su encíclica Mater e Magistra Juan XXIII escribió. “Si toda la estructura y organización de un sistema económico es tal que compromete a la dignidad humana, disminuye el sentido de responsabilidad de un hombre o le roba la oportunidad de ejercer iniciativa personal, entonces tal sistema… es del todo injusto - sin importar cuánta riqueza produce o que tan justa y equitativamente se distribuye la riqueza”.


Por lo tanto, una empresa u organización auténticamente interesada en las personas podría o más bien debería:

 

 

  1. Asegurar que todas las prácticas son respetuosas de la dignidad de las personas.
  2. Aumentar el sentido de responsabilidad del personal.
  3. Promover la participación del personal y otros grupos de interés para que la empresa u organización sea más eficiente y productiva.

Fuente: EMPRESA Responsable

¿Sos la persona que querés ser?

Martes 25 de Octubre del 2011

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Por diferentes razones, la vida nos obliga a torcer rumbos y a olvidar deseos y proyectos. Los años pasan, y de a poco, sin darnos cuenta, empezamos a distanciarnos de aquello que alguna vez soñamos ser. Pero nunca es tarde. El primer paso de darse cuenta. ¿Te animás a revisar las cuentas pendientes y empezar a resolver de una vez las deudas con vos misma?

¿Aburrida de vos, de tu vida, de todo? Decí basta

Amigate con la lentitud: ¿quién dijo que rápido es mejor?

La obsesión del perfeccionismo: terminá con el control excesivo

Cortá con los rollos de la infancia: ¡momento de crecer!

Más

¿Qué querías ser cuando eras una niña o un niño? ¿Cuáles eran tus anhelos? ¿Qué es lo que te apasionaba? ¿Dejaste tus sueños de lado porque las circunstancias hicieron que fueras priorizando otras cosas? ¿Te gustaría ser más extrovertida o extrovertido, por ejemplo? Si hoy te detuvieras a pensar, por un instante, en la persona en la que te has transformado, ¿te agradaría lo que ves?

Si hay alguna “brecha” o diferencia en tu vida entre lo que sos y lo que querés ser, hay buenas noticias: podemos cambiar. Pero, cuidado, la clave para motorizar el cambio es que identifiques en primer lugar “qué persona querés ser”, o “quién querés ser”.

Las siguientes preguntas pueden ayudarte a transformarte en lo que tenés ganas de ser:

1) ¿Qué quiero?

¿Quiero cambiar de profesión? ¿Quiero cambiar algún aspecto de mi carácter? ¿Quiero emprender mi propio negocio? ¿Quiero cambiar alguna relación? Para pensar en todo esto, algo que también podríamos llamar “visión”, dejemos de lado el “cálculo de las posibilidades” que generalmente hacemos cuando pensamos en estas cosas, porque tendemos a limitarnos o autocensurarnos tempranamente. Lo importante es que este deseo venga del corazón.

2) ¿Qué me falta? La brecha

Una vez que tengo identificado lo que quiero, hay que identificar también lo que me falta para llegar a esa meta o generar el cambio deseado. Puede ser un estudio, hacer ejercicio, relacionarme con determinadas personas, adquirir una habilidad, dejar de hacer algo, etc.

3) ¿Qué puedo hacer? Manos a la obra

Una vez identificado lo que te falta, ¡manos a la obra!. Llamar por teléfono o enviar un mail para averiguar horarios y costos de ese curso que quiero hacer, hacer una cita con alguien, inscribirse en el gimnasio, hablar con determinada persona, obtener información sobre un tema. Recordemos que “un día de estos… equivale a ninguno de estos días”.

No hay nada más apasionante que sentirnos dueños de nuestro destino. Cuando hacemos las cosas con un fin en mente, todo adquiere sentido y toma su lugar. Y como “somos lo que hacemos repetidamente”, de esta manera también nos vamos transformando en las personas que queremos ser.

Lic. Alberto F. Sanjurjo, director de la Escuela de Formación de Líderes

Cómo vestir correctamente en el entorno profesional

Viernes 21 de Octubre del 2011

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El vestuario de una persona es una cuestión muy visible y por tanto, su elección ha de ser cuidada para que transmita lo que usted desea. Cuando se vista, recuerde una frase, un poco adaptada ya que está dirigida a la mujer, de Gabrielle Coco Chanel que dice: “Viste vulgar y sólo verán el vestido, viste elegante y sólo verán a la persona”.
Resumen:
• Claves que le ayudarán a sentirse mejor y aumentar su autoestima a través de su vestimenta

• Recomendaciones sobre los tipos de vestuario a utilizar en el entorno laboral y profesional de las personas

• Cómo vestir con profesionalidad si es usted una mujer

• Cómo vestir con profesionalidad si es usted un hombre

No hay duda que la forma en la que vestimos dice mucho de nuestra imagen personal y nos guste o no, también de la empresa o institución a la que representamos.

Cuidar esta parte, tan visible, de su imagen es una de las cuestiones que debe marcar como prioritarias, a la hora de atender su aspecto y la imagen que se desea proyectar al exterior.

Pero todo no lo hace la vestimenta que usemos, también nuestro aspecto e higiene son importantes; de nada sirve llevar un traje o un vestido de un diseñador de reconocido prestigio o de una marca conocida, si se descuidan el resto de detalles, como puede ser: el aseo personal, nuestro cabellos, el cuidado de las manos y las uñas y algo que se suele desatender con frecuencia, la limpieza de los zapatos.

Enfrentarse por la mañana a la elección de la indumentaria que vamos a llevar durante el día, no es tarea fácil, pero algo que nos debe incentivar a la hora de seleccionar el vestuario que vamos a usar, es pensar, que hoy puede ser el día en el que cerremos ese contrato o esa venta que llevamos un tiempo persiguiendo o puede ser, que venga a visitarnos o nos llame para que vayamos a verle, ese cliente que se nos lleva resistiendo un tiempo o simplemente, sentirse mejor y más guapo o guapa; cuando somos capaces de mirarnos al espejo y decirnos: ¡hoy estás especialmente bien!, sales a la calle con más ilusión, con más energía, con una sonrisa en la cara y somos capaces de transmitir a los demás lo que sentimos; pues si esto es así, porque no hacer que todos los días nos sintamos bien y elegir aquello que nos sienta mejor.

Casi todas las personas conocen que es la etiqueta en el vestir y como se debe asistir a los diferentes entornos en los que se mueven, pero inmersos en la era de la imagen, la indumentaria ha pasado a ocupar un lugar relevante en los hábitos y actuaciones cotidianas y cada vez más, el tipo de vestimenta condiciona nuestra vida, nuestro trabajo y hasta nuestras relaciones personales.

 Saber vestir en cada situación que se le presente combinando las prendas de una forma correcta y eligiendo lo más adecuado para cada momento u ocasión, mostrará su buen hacer, su buen gusto y transmitirá su personalidad. Evitar individualismo o formas de vestir demasiado innovadoras o revolucionarias mostrará mejor su fortaleza de carácter y personalidad.

Muchas personas intentan destacar a través de su indumentaria y esto, en muchas ocasiones, trae de forma encubierta ciertos complejos o deficiencias de las personas o marcan una forma de ser un tanto frívola o narcisista.

A continuación se ofrecen algunas recomendaciones sobre la indumentaria a emplear en determinadas ocasiones de la vida laboral de las personas, tratando de prestar una especial atención al modo correcto de vestir en el entorno profesional.

Como se ha comentado antes, cuando se elige la ropa que va a utilizar ese día, se debe ser consciente que se va a utilizar durante una buena parte, sino todo el día, en el que permanecerá en su entorno laboral o en su centro de trabajo, por tanto, debe prever o conocer lo que va a hacer, para sentirse a gusto en cualquier situación que se le presente.

Existen una serie de reglas para vestir en el trabajo. Factores como el cargo, departamento en el que se encuentre, tareas y funciones asignadas, tipo de entidad u organización, etc., condicionan el tipo de indumentaria y le permitirán irán ir de una forma más o menos formal. No será lo mismo trabajar en una entidad financiera donde el porcentaje de contactos con personas es muy elevado, que trabajar en una empresa en la cual no hay trato directo con el público, pero algo que sí debe tener siempre presente es que: la primera sensación o imagen que transmite es muy importante.

Debe sentirse bien, estar cómodo, pero a la vez, se debe ser elegante y tener buen gusto. Esto no significa que tengamos que gastar más dinero, sino que debe elegir mejor el tipo de vestuario que necesite, que estas sean combinables, estar al día, pero sin hacer un uso excesivo de la moda; piense que la elegancia es un reflejo de la sencillez y naturalidad de la persona, elija la ropa, las formas y los colores que le sienten bien.

¿Cómo vestir con profesionalidad si es una mujer?

- Utilice un traje chaqueta, ya puede ser con falda, vestido o pantalón. Una elección que nunca falla es elegirlo en un solo color y en colores oscuros como los azules marinos, negros o grises, proyectan más profesionalismo. Los trajes bicolor o estampados dan un toque más informal y alegre y también son muy elegantes; no abuse de las tonalidades o colores excesivamente llamativos. Las blusas se recomienda que sean de un color más claro, lisas o estampadas. Evite que sean muy ajustadas o escotadas.

- Si utiliza falda, lleve siempre medias, incluso en verano, las piernas quedan más bonita. Evite los colores de moda y los dibujos.

- Hay mujeres que se sienten más cómodas con pantalones, intente que sean de corte clásico y elegantes y destierre a un segundo plano, el pantalón vaquero; déjelo para ocasiones informales y en círculos privados y familiares y recuerde que si acude a una entrevista de trabajo, del tipo que sea, no lo lleve puesto.

- No use ropa transparente o algo que pueda distraer a los demás.

- Cuide el exceso de complementos y joyas.

- El jersey es una prenda un poco más informal. Son más elegantes las blusas o los cuerpos.

- El bolso o maletín ha de ir sintonía con el resto del vestuario.

- El zapato bajo no es lo más apropiado; lo mejor es un zapato de salón con tacón de entre unos 4-5 centímetros, siempre y cuando la profesión lo permita. Aun así, el zapato como el resto de los componentes, ha de combinarse de manera acertada y armonizando con el conjunto en general.

- El maquillaje también influye mucho en el aspecto global. Si le gusta ir maquillada hágalo de forma natural.

- Utilice fragancias frescas, deje el perfume fuerte para otras ocasiones o momentos del día.

- El peinado no ha de ser muy elaborado; debe lucirlo de manera natural, siempre bien peinada. Procure variar con discreción el tipo de peinado; si la largura de sus cabellos lo permiten: un día con una trenza, otro con una cola de caballo, suelto, medio recogido, etc.

Conviene destacar que los complementos son importantes y sirven, para eso, para complementar el atuendo. Los accesorios, tanto en el hombre como en la mujer, juegan un papel muy importante, ya que combinados con acierto, permiten realzar y resaltar la imagen personal en todo su conjunto. Además, como ocurre con la ropa, transmiten gran cantidad de información de la persona que los usa. Son un recurso ideal para actualizar el estilo de cada temporada del año. En el mundo de la moda, los complementos son casi tan importantes, a veces incluso más, que el atuendo, ya que gracias a ellos, en escasos segundos permiten cambiar la imagen.

Se debe prestar atención a la selección y elección de los mismos, porque pueden jugarnos una mala pasada si no se combinan y armonizan bien con el resto de la indumentaria que se lleve en ese momento. No conviene ir muy sobrecargada, así, si se utiliza alguna joya, que sea solamente una en cada mano o una cadena o collar; el reloj que haga juego con el atuendo clásico, preferiblemente, a uno deportivo, etc.,

¿Cómo vestir con profesionalidad si es un hombre?
Es cierto que el abanico de posibilidades que brinda la indumentaria de una mujer es mucho más amplio que la del hombre, pero actualmente, para ellos, existen más opciones para vestir en el trabajo porque, y como ocurre en el ámbito femenino, dependiendo de unos determinados factores estrictamente laborales, como el cargo, responsabilidades, filosofía de empresa y entorno en el que se mueve, el vestuario masculino también ha ido tomando forma. Atrás se ha dejado ya el obsoleto concepto de “hombre trajeado” que siempre ofrecía la misma imagen y se ha pasado a uno mucho más innovador, más actual, moderno y cosmopolita pero sin obviar esos cánones y “estilo clásico”. Reiteramos que la elegancia, moda, comodidad y desembolso económico, para la adquisición de prendas, no están reñidos.

Utilice traje, los más elegantes, los de colores neutros como el gris, el azul marino o marrón y de un color liso o con algún dibujo clásico como la raya diplomática, príncipe de Gales, etc. El traje masculino se compone principalmente de un pantalón, chaqueta y chaleco, aunque este poco a poco va perdiendo protagonismo. Si bien antes era una prenda cuya misión era proteger del frío, ahora en la totalidad de los centros de trabajo hay calefacción y ya no es necesario, no obstante, su utilización hace un vestir más elegante y si lo utiliza debe llevarlo siempre abrochado.

- Los calcetines deben hacer juego con los zapatos o los pantalones. Lo mejor, los denominados “ejecutivos” de colores oscuros: negro, azul marino, etc.

- Si usa cinturón no lleve tirantes y al revés. Nunca se usan las dos cosas juntas.

- Con la corbata, no lleve el cuello de la camisa abierto y procure llevar el botón abrochado. Asegúrese que el nudo está bien hecho y centrado; si no es así, la imagen que ofrece es desequilibrada. El extremo de la corbata ha de tocar la hebilla del cinturón. El mejor tejido para una corbata es la seda y se debe cuidar que vaya bien combinada con la camisa y el traje.

- Las camisas deben ser de manga larga y con los puños dobles para los gemelos, son más elegantes; pero si lo desea, puede utilizar una camisa más informal, sin puños para gemelos, pero que combine bien con el traje y la corbata. El cuello de la camisa más elegante es el inglés.

- Dar un toque de color a la indumentaria masculina es atrevido y divertido, pero se deben evitar los colores excesivamente llamativos.

- Tampoco es recomendable el uso excesivo de joyas o complementos: un anillo en cada mano, un reloj acorde con la vestimenta evitando los grandes relojes deportivos, gemelos, alfiler de corbata, etc.

- Mostrar un buen aspecto facial es muy importante actualmente. En el mercado existen muchos cosméticos para lucir una piel tersa y cuidada, indicados para el hombre. Es aconsejable, en cuanto al perfume, usar una colonia o perfume fresco.

Elegir el cómo vestir depende, en gran medida, del tipo de compañía en la que trabaje,el puesto que ostente y esa filosofía o alma de la empresa. También es muy importante observar el entorno en donde establece sus relaciones comerciales y de negocios; no es lo mismo ir a visitar a un jefe de compras o ejecutivo de una empresa, que le recibe en su despacho, que ir a visitar a un empresario o jefe de compras de un taller mecánico o de una obra, que en muchas ocasiones están con ropa informal o de trabajo, por tanto, para no sentirse incomodo o que desentona observe su entorno y en donde realiza sus negocios, y haga caso del saber popular que en esta ocasión hemos hecho una pequeña adaptación y que dice: “donde fueres, viste lo que vieres”.

También la climatología afecta a la hora de vestir, por eso, en países más calidos o en verano, los colores suelen ser más claros y en algunas ocasiones, la indumentaria se hace un poco más informal. En cualquier caso, el sentido común y la observación de su entorno, le hará ir de la forma más correcta y acorde con cualquier circunstancia. Recuerde que: “No hay una segunda oportunidad para una primera impresión”.

Por Lola García, Directora de Soluciones Eficaces .
Fuente :Microsoft,

Qué clase de persona es un buen líder

Viernes 7 de Octubre del 2011

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En un interesante artículo de Warren Bennis llamado La ventaja del liderazgo, encontré las siguiente perspectiva sobre el carácter del lider ejemplar:

Hay muchas definiciones de carácter, pero el carácter de quienes lideran con el ejemplo va más allá de la conducta ética (a pesar de ser esta esencial). La palabra misma proviene del griego y significa grabado o inscripción.

Para los líderes que conozco, el carácter tiene que ver con lo que somos, con nuestra forma particular de organizar nuestra experiencia. El gran psicólogo William James lo describió como “la actitud mental o moral particular [que hace que uno se sienta] más profunda e intensamente activo y vivo … una voz interior que habla y dice: Este es el verdadero yo. ”

Los líderes eficaces – y la gente eficaz – conocen muy bien a esta voz. Entienden que no hay diferencia entre ser un líder eficaz y convertirse en un ser humano plenamente integrado.

Muchos aspectos del carácter – como nuestro grado de energía o nuestra habilidad cognitiva – vienen con nosotros desde el nacimiento, mientras que otros son influenciados por nuestra vida familiar, las relaciones con nuestros padres, maestros y amigos.

 Sin embargo, el carácter se desarrolla durante toda la vida, incluyendo la vida laboral. Los líderes pueden ayudar a otros a ser más conscientes de sus capacidades innatas. Mediante el exámen de los tipos de decisiones que toman y las que no toman, los altos ejecutivos pueden desarrollar su propio carácter y cultivar un nuevo liderazgo en la organización.

Dentro del ámbito laboral, el carácter del líder está enmarcado por el propósito que lo mueve, su competencia y su integridad. La mayoría de los altos ejecutivos tienen la motivación y las competencias necesarias para liderar. Pero con demasiada frecuencia las organizaciones ascienden a personas que carecen de una brújula moral. Yo los llamo “triunfadores destructivos”.

Rara vez son gente mala, sino que no utilizan los recursos para ningún propósito más elevado que el logro de sus propios objetivos, que a menudo disminuyen los de la empresa. Estos líderes rara vez perduran, por la sencilla razón de que sin los tres ingredientes – el propósito, la competencia y la brújula moral – es difícil involucrar a otros y sostener resultados significativos.

Qué pensás al respecto: ¿es posible ser mejor líder de lo que se es como persona?
Y para terminar, te dejo esta frase de Heráclito:

El alma está teñida por el color de tus pensamientos.
Alberga sólo pensamientos coherentes con tus principios y que puedan soportar la más intensa luz del día.
El contenido de tu carácter es tu elección.
Día a día, lo que eliges, lo que piensas y lo que haces es en lo que te conviertes.
Tu integridad es tu destino… es la luz que guía tu camino.

Por Andrés Ubierna
Extraído de Puerto Managers blog

El marketing que piensa en el futuro

Viernes 7 de Octubre del 2011

2-marketing.jpgSe trata de ser formadores de lo que debería pasar y no sólo comunicadores de lo que pasa. El secreto no está en crear indiscriminadamente más productos para poder consumir más, sino en crear bienes sustentables que nos permitan consumir mejor.

El marketing como ciencia nos invita a investigar cada vez más interdisciplinariamente con el resto de las ciencias, porque en un mundo donde el conocimiento avanza en progresión geométrica, no podemos quedarnos con una sola visión.

La estrategia del marketing será estudiar al hombre como sujeto de consumo e intentar anticiparse a sus cambios de hábitos, para satisfacer sus necesidades y deseos en forma sustentable para las partes intervinientes. Sus tácticas consistirán en diseñar e implementar sincronizadamente, con todas sus herramientas, una ejecución sin fallas, que minimice el uso de los recursos.

El marketing no crea necesidades, crea deseos de satisfacer esas necesidades con un producto o servicio determinado y para eso cuenta con herramientas muy poderosas. Hoy el mundo nos está pidiendo asumir una doble responsabilidad: minimizar el uso de los recursos necesarios para lograrlo y satisfacerlos en forma sustentable para las partes. El concepto “sustentable” nos lleva a pensar en el largo plazo y el minimizar los recursos, a tomar conciencia del concepto de “escasez”.

Los profesionales del marketing debemos desarrollar una función educativa responsable y subsidiaria, instruyendo e informando, para generar conciencia de las consecuencias futuras de nuestros comportamientos de consumo.

Parafraseando a Oliveto: “No podremos construir un mundo para ‘nosotros’, si no pensamos qué mundo les estaremos dejando a ‘los otros’”.

La Responsabilidad Social Empresaria debería dejar de ser impersonal y en cabeza de una empresa, para ser personal de cada uno como responsables de la salud del planeta.

Si tomáramos conciencia de que, en algún lugar y en algún tiempo, el Marketing que hacemos hoy podría ayudar a mejorar la calidad de vida de los venideros, que quizá sean nuestros hijos, podríamos, a través de comunicaciones con contenido, enseñar a la vez que comunicamos nuestros bienes el valor del esfuerzo alegre por hacer y conocer, de la palabra, del trabajo solidario, del amor verdadero, del compartir todo lo que nos fue dado, de la importancia de ser en lugar de parecer, de los temas trascendentes…

Este es el cambio de visión necesario: entender que podemos ser formadores de lo que debería pasar y no sólo comunicadores de lo que pasa. Con el Dr. Alborés lo denominamos “Océanos Esmeralda del Marketing” porque implica sumergirse en lo profundo del ser, del liderazgo en valores, de generar bienes y felicidad para los consumidores y para cada integrante del equipo que a la vuelta de la esquina son consumidores de otros, porque comparten que la felicidad está en el proceso y no en el término y que la meta debe importar menos que el rumbo, que es esencial pensar los ideales que se quieren vivir y es sustancial vivir con entusiasmo los ideales que se pensaron.

Hoy no sólo debemos responder ante las demandas del mercado, es tiempo de inducir a nuevos comportamientos. El secreto no está en crear indiscriminadamente más productos para poder consumir más, sino en crear bienes a precios sustentables que nos permitan consumir mejor. El Dr. Hornos Barberis dijo que entre el estímulo y la respuesta hay un espacio y, en ese espacio, se debate el destino de la humanidad. El conocimiento es una manzana de oro para quienes ensanchen ese espacio, donde también se alojan los sentimientos, la cultura y los sueños.

“Nadie es más que aquello a lo que aspira”. Los seres humanos no somos seres racionales con capacidad de emocionarnos, somos seres emocionales con capacidad de razonar. Si podemos ensanchar el espacio entre el estímulo y la respuesta, podremos aspirar a liderar proyectos socialmente ambiciosos para crear entre todos una sociedad mejor.

Los hombres de Marketing tendremos que trabajar en ese espacio y producir bienes (no males) porque este mundo nos pertenece a todos y nuestra función social, humana y profesional, será agregarle valor sustentable para crear deseos de comunión, de solidaridad, de esperanza, de sustentabilidad, con una felicidad posible en cada uno de los consumidores.

El marketing como ciencia nos invita a investigar cada vez más interdisciplinariamente con el resto de las ciencias, porque en un mundo donde el conocimiento avanza en progresión geométrica, no podemos quedarnos con una sola visión.

La estrategia del marketing será estudiar al hombre como sujeto de consumo e intentar anticiparse a sus cambios de hábitos, para satisfacer sus necesidades y deseos en forma sustentable para las partes intervinientes. Sus tácticas consistirán en diseñar e implementar sincronizadamente, con todas sus herramientas, una ejecución sin fallas, que minimice el uso de los recursos.

El marketing no crea necesidades, crea deseos de satisfacer esas necesidades con un producto o servicio determinado y para eso cuenta con herramientas muy poderosas. Hoy el mundo nos está pidiendo asumir una doble responsabilidad: minimizar el uso de los recursos necesarios para lograrlo y satisfacerlos en forma sustentable para las partes. El concepto “sustentable” nos lleva a pensar en el largo plazo y el minimizar los recursos, a tomar conciencia del concepto de “escasez”.

Los profesionales del marketing debemos desarrollar una función educativa responsable y subsidiaria, instruyendo e informando, para generar conciencia de las consecuencias futuras de nuestros comportamientos de consumo.

Parafraseando a Oliveto: “No podremos construir un mundo para ‘nosotros’, si no pensamos qué mundo les estaremos dejando a ‘los otros’”.

La Responsabilidad Social Empresaria debería dejar de ser impersonal y en cabeza de una empresa, para ser personal de cada uno como responsables de la salud del planeta.

Si tomáramos conciencia de que, en algún lugar y en algún tiempo, el Marketing que hacemos hoy podría ayudar a mejorar la calidad de vida de los venideros, que quizá sean nuestros hijos, podríamos, a través de comunicaciones con contenido, enseñar a la vez que comunicamos nuestros bienes el valor del esfuerzo alegre por hacer y conocer, de la palabra, del trabajo solidario, del amor verdadero, del compartir todo lo que nos fue dado, de la importancia de ser en lugar de parecer, de los temas trascendentes…

Este es el cambio de visión necesario: entender que podemos ser formadores de lo que debería pasar y no sólo comunicadores de lo que pasa. Con el Dr. Alborés lo denominamos “Océanos Esmeralda del Marketing” porque implica sumergirse en lo profundo del ser, del liderazgo en valores, de generar bienes y felicidad para los consumidores y para cada integrante del equipo que a la vuelta de la esquina son consumidores de otros, porque comparten que la felicidad está en el proceso y no en el término y que la meta debe importar menos que el rumbo, que es esencial pensar los ideales que se quieren vivir y es sustancial vivir con entusiasmo los ideales que se pensaron.

Hoy no sólo debemos responder ante las demandas del mercado, es tiempo de inducir a nuevos comportamientos. El secreto no está en crear indiscriminadamente más productos para poder consumir más, sino en crear bienes a precios sustentables que nos permitan consumir mejor. El Dr. Hornos Barberis dijo que entre el estímulo y la respuesta hay un espacio y, en ese espacio, se debate el destino de la humanidad. El conocimiento es una manzana de oro para quienes ensanchen ese espacio, donde también se alojan los sentimientos, la cultura y los sueños.

“Nadie es más que aquello a lo que aspira”. Los seres humanos no somos seres racionales con capacidad de emocionarnos, somos seres emocionales con capacidad de razonar. Si podemos ensanchar el espacio entre el estímulo y la respuesta, podremos aspirar a liderar proyectos socialmente ambiciosos para crear entre todos una sociedad mejor.

Los hombres de Marketing tendremos que trabajar en ese espacio y producir bienes (no males) porque este mundo nos pertenece a todos y nuestra función social, humana y profesional, será agregarle valor sustentable para crear deseos de comunión, de solidaridad, de esperanza, de sustentabilidad, con una felicidad posible en cada uno de los consumidores.
Mariano Fernandez Madero*
Director Ejecutivo de la Asociación Argentina de Marketing
Extraído de MATERIABIZ

Recomendaciones para evitar el estrés laboral

Lunes 12 de Septiembre del 2011

Según la Organización Internacional del Trabajo, el estrés es una enfermedad peligrosa para las economías industrializadas y en vías de desarrollo.

El exceso de trabajo, las reuniones, las obligaciones y las responsabilidades son situaciones cotidianas que hacen parte del día a día y a las que los profesionales se encuentran acostumbrados.

Sin embargo, ante este escenario existen muchas personas que no soportan el ritmo de trabajo y caen en cuadros de estrés.
Según un trabajo al que accedió LA CAPITAL, el estrés dentro del empleo puede generarse tanto por factores externos como internos. Los primeros tienen que ver con agentes tales como ruidos molestos, exceso en las cargas de trabajo, diferentes condiciones climáticas como el frío, la poca luminosidad o espacios demasiados pequeños en las oficinas, etc. Los factores internos en tanto, tienen que ver con los aspectos que determinan a una persona, por ejemplo la poca tolerancia a la frustración, la excesiva autoexigencia o la dificultad para poder organizarse, entre otras.

“Esta enfermedad es bastante común, lo que no quiere decir que sea una patología simple, todo lo contrario, es bastante compleja y lo es más en aquellos individuos con determinados rasgos de personalidad que tienen un mayor riesgo de caer en un cuadro de estrés, como en el caso de los ‘adictos al trabajo’, quienes muchas veces se olvidan que deben trabajar para vivir y no vivir para trabajar”, explican los especialistas.

Y afirman: “Esta actitud afecta el rendimiento laboral, pero también se extrapola a la vida personal y familiar del individuo. Resulta de vital importancia manejar y controlar a tiempo los primeros síntomas de esta patología, como la irritabilidad, ansiedad, insomnio, dolores de cabeza, entre otros, a fin de evitar severos daños posteriores tanto físicos como psicológicos”.

Según el portal trabajando.com, hay algunas técnicas para evitar el estrés. El primer paso es enfocarse en el trabajo y decidir por dónde se empezará. El individuo puede hacer una lista con las tareas diarias a realizar, y organizarlas según la inmediatez e importancia que requieren. Deberá comenzar por las tareas urgentes y armar su agenda del día de acuerdo a las metas que se ha propuesto. Es muy importante no abordar muchas cosas a la vez. No sobreexigirse y delegar tareas, ayudará a manejar y controlar las situaciones estresantes.

Por otro lado, es importante aprender a manejar el horario laboral y dividir el día. Tomarse unos minutos de descanso para respirar y mover brazos y piernas, es un buen ejercicio de relajación. Si se trabaja la mayor parte del tiempo sentado, aprovechar entonces los intervalos para tomarse un café, un vaso de agua o ingerir algún alimento que ayuden a mejorar la concentración y el rendimiento.

Siempre es bueno distraerse realizando actividades fuera del horario de oficina, practicar algún deporte, reunirse con amigos o buscar alguna actividad que logre desenchufarnos de la rutina y del exceso de trabajo. Estas medidas ciertamente pueden ayudar a combatir síntomas de estrés y a evitar que éste derive en una enfermedad mayor.

“El estrés laboral es uno de los principales agentes que afecta el clima organizacional en las compañías, ya que una persona estresada afectará la relación con sus compañeros, lo que derivará en un mal desempeño en general.

Es por ello que el desafió de los líderes o jefes está en fomentar el trabajo grupal, delegar bien las tareas y por supuesto, intentar mantener motivados a sus empleados”, aseguró Pablo Molouny, gerente general de Trabajando.com Argentina. Y, enseguida, agregó: “También es importante tener en cuenta que el estrés es una de las principales causas de ausentismo laboral, ya que no sólo es una enfermedad en sí misma, sino que también tiene asociado una serie de trastornos que provocan que las personas no puedan asistir a sus trabajos ni cumplir con sus obligaciones, de ahí lo estratégico que es para las organizaciones tomar medidas para evitarlo”.

Nota Publicada en lacapitalmdp.com

Un mundo de perfeccionistas, ¿por qué no funcionan las entrevistas laborales?

Lunes 12 de Septiembre del 2011

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“¿Cuál es su principal debilidad?”, pregunta el entrevistador. “Soy un perfeccionista”, responde el candidato. Las entrevistas laborales, a veces, parecen un ping-pong de preguntas prefabricadas y respuestas memorizadas. ¿Cómo mejorar su eficacia?

 

Actualmente, las entrevistas laborales tradicionales se han convertido, básicamente, en una suerte de teleteatro donde los actores interpretan un guión. El entrevistado, que sabe cuáles son las preguntas habituales, se ha memorizado las respuestas para no caer en las previsibles trampas del entrevistador.

 

Según un artículo de FastCompany, este método funciona a la perfección si la empresa está reclutando actores con buena memoria para los guiones. Sin embargo, puede ser tremendamente engañoso para evaluar el grado de capacitación del entrevistado para el puesto. Veamos algunos consejos para una entrevista efectiva…

 

1) La trampa de la linealidad

 

Una entrevista laboral tradicional es una especie de recorrido lineal por el CV del candidato. El entrevistador lee el CV y va formulando algunas preguntas prefabricadas para completar la información, preguntas para las que el candidato seguramente ya sabe las respuestas.

 

Según el artículo de FastCompany, una técnica más efectiva consiste en orientar toda la entrevista en torno a una o dos temáticas centrales. En lugar de formular preguntas superficiales sobre muchos temas, aproveche los pocos minutos de la entrevista para profundizar, por ejemplo, en algún proyecto donde haya participado el candidato: “¿Cómo cree que fue su desempeño en esta tarea? ¿Por qué cree que no pudo cumplir el objetivo? ¿Por qué decidió abandonar el proyecto? Si pudiera empezar de nuevo, ¿qué cosas haría distinto?”

 

2) Preguntas fuera de libreto

 

Si usted le pregunta al entrevistado cuál es es su principal debilidad, en nueve de cada diez casos seguramente reciba una respuesta del estilo: “A veces, soy demasiado perfeccionista porque me entrego por completo a empresa”. Son los consejos de “cómo tener éxito en una entrevista laboral” en acción.

 

Ahora bien, ¿por qué no le pregunta cuál es su segunda debilidad? Descolocado, el candidato seguramente le brinde una respuesta mucho más sincera.

 

3) El método de las simulaciones

 

Básicamente, una entrevista laboral apunta a evaluar la capacidad del candidato para desempeñarse exitosamente en el puesto que se pretende cubrir. Y, ¿qué mejor forma de averiguarlo que viéndolo hacer el trabajo?

 

Así, algunas empresas, principalmente en los rubros del marketing y la consultoría, realizan simulaciones donde se pone al candidato en una posible situación que enfrentaría en el trabajo. Por ejemplo, si usted quiere cubrir un puesto de vendedor, pida al entrevistado que intente venderle un producto de la empresa.

 

Desde luego, este método puede ser estresante para el candidato. Sin embargo, es la forma más efectiva de evaluar su calificación para el puesto.

 

En definitiva, señala el artículo de FastCompany, es necesario cambiar el enfoque que muchas empresas dan a las entrevistas laborales. Estas deben ser una oportunidad, no para que el entrevistado luzca sus dotes de memorización, sino para que demuestre su aptitud para el puesto.

Fuente: Capital Humano